Seleccionar Estancia profesional en Alpen-Adria-Gymnasium, Völkermarkt (Austria)

Seleccionar Estancia profesional en Alpen-Adria-Gymnasium, Völkermarkt (Austria)

Actualmente imparto Música en el IES Jorge Manrique de Tres Cantos (Madrid). Tenemos una sección lingüística en alemán y la materia de Música se imparte parcialmente en alemán. Además, se imparte el Bachillerato de Artes Escénicas y Música. Decidí hacer una estancia en un centro de habla alemana donde también hubiera una dedicación especial a la música y a los idiomas. 

Mi estancia en el Alpen-Adria Gymnasium de Völkermarkt, en la región de Carintia, en Austria, tuvo lugar entre el 15 y el 26 de junio de 2026. Es un centro de 670 alumnos y unos 60 profesores. Se imparten enseñanzas de secundaria básica —equivalentes a 5.º y 6.º de Primaria y 1.º y 2.º de ESO— y secundaria superior —equivalente a 3.º y 4.º de ESO y 1.º y 2.º de Bachillerato—. También comparte instalaciones con enseñanzas de formación profesional de grado básico y superior, cuya duración es de cinco cursos, a partir del equivalente a 3.º de ESO. 

En este instituto, todo el alumnado lleva pantuflas o chanclas dentro del edificio y, además, calcetines. Esto sí que es una gran diferencia. ¡Os imagináis esto en España! Según llegan, se cambian de calzado. Es muy curioso. 

El alumnado que asiste al Gymnasium presenta un buen rendimiento —notable o sobresaliente— en su etapa de Primaria y, en casos excepcionales, una nota equivalente a «bien». Si no cumple este requisito, debe hacer un examen para entrar en el Gymnasium. El alumnado que no es apto debe ir a otro tipo de escuela secundaria llamada Mittelschule. Esta segregación se realiza a la edad de diez años. Esta es una de las diferencias más marcadas entre los dos sistemas educativos. Por otra parte, la atención a la diversidad se realiza en estas escuelas —Mittelschulen—, con una ratio de 13 o 14 alumnos por aula, profesionales expertos en pedagogía y un currículo adaptado. Se les suele orientar hacia la formación profesional, que tiene un estatus diferente al que tiene en España. Es una formación profesional con una alta participación por parte de las empresas y con instalaciones propias de gran calidad. 

La inversión en instalaciones parece bastante mayor que en España. Un ejemplo es que este instituto tenía su sede en un antiguo edificio. Para modernizar el centro, construyeron una escuela provisional a base de contenedores perfectamente acondicionados y, durante dos años, han derribado el edificio antiguo y construido uno muy moderno, al que se mudan este verano. Todo esto conlleva una ingente cantidad de dinero y recursos que en España solo sería imaginable en el ámbito privado. 

Un aspecto que se debe señalar es la profesionalización de los docentes, que estudian una carrera expresamente para ser profesores y eligen dos materias en las que se especializan. Aprenden la materia y su didáctica al mismo tiempo. En este centro, por ejemplo, hay una profesora de matemáticas y deporte. Esto supone una ventaja a la hora de confeccionar los horarios. 

Por otra parte, me ha sorprendido que un centro de estas características tenga una directora y una jefa de estudios como equipo directivo. Hay funciones repartidas entre el profesorado, pero no hay cargos específicos. El equipo directivo imparte pocas clases a la semana. 

En general, el alumnado no presenta muchos problemas de disciplina. Los casos que hay llevan un seguimiento mediante formularios de reflexión, actividades para la comunidad y reuniones con los padres. No se les expulsa nunca del centro. 

Todos los alumnos deben adquirir una tableta al comenzar el primer curso de Secundaria —5.º de Primaria—. Además, todos tienen móvil. Aprenden a utilizar la tableta en una materia específica y se familiarizan con el entorno Teams. Asimismo, en cada clase hay una pizarra blanca, una pantalla de proyección y un proyector. Cada profesor suele llevar su ordenador personal para conectarlo al proyector. 

Lo que más llama la atención es que en este centro han optado por una distribución horaria con sesiones lectivas dobles, es decir, en casi todas las materias los periodos lectivos son de dos horas, 100 minutos. Las clases suelen tener una fase de reflexión sobre el tema que se va a tratar, una fase de presentación de contenidos, generalmente con participación del alumnado, y, después, una fase práctica guiada y otra menos guiada, que suelen durar aproximadamente entre 20 y 25 minutos. En estas fases, los alumnos suelen trabajar en grupo o realizar solos las tareas. A diferencia del sistema de clase magistral, los profesores suelen preparar bastante material para que el alumnado trabaje en clase de forma autónoma y se convierten en guías o ayudantes. Una vez terminada esta fase de trabajo cooperativo, suele haber una fase de presentación y aportación de conclusiones. Algunos profesores mandan deberes y otros no. 

El alumnado está acostumbrado a la reflexión y suele respetar rigurosamente el turno de palabra en las clases. El nivel de inglés es alto, por lo que pueden realizar presentaciones hablando con mucha corrección y sin ayuda de tarjetas desde el equivalente a 3.º de ESO. Al ser un centro al que solamente llega alumnado con muy buen rendimiento, el nivel es claramente alto. Además, se potencian las altas capacidades mediante materias optativas específicas para este alumnado. 

La optatividad es más variada, ya que incluye materias de investigación, coro y laboratorio tecnológico, entre otras. En este centro hay una sección musical. Funciona de forma parecida a una sección bilingüe, pero lo que se potencia es la creación y la producción musical. Esta sección tiene tres horas de Música en cada curso y optativas como coro. 

La atención a la diversidad se centra mucho en la oferta de numerosas materias optativas. Además, existen materias extraescolares impartidas por los profesores y que forman parte de su horario lectivo, como teatro, banda, varios deportes o español. 

Durante mi estancia en el Alpen-Adria Gymnasium tuve la libertad de acudir a todas las clases que eligiera. Coincidí con dos profesores de la República Checa que participaban en un programa de *job shadowing* y compartí opiniones sobre el centro. Las clases que más me interesaron fueron las de Trabajo Científico, Tecnología y Diseño, Inglés, Francés, Lengua Alemana, Música y Teatro. En todas se aprecia la autonomía del alumnado en el trabajo por parejas. 

A mi llegada, recibí varios horarios de profesores para poder organizar las visitas, un programa de reuniones durante mi estancia y el horario de los autobuses. El horario del centro es muy diferente al de mi centro, pues solo tienen recreos de diez minutos y la hora lectiva es de 50 minutos en lugar de 55. 

La mayor parte del tiempo me llevaron en coche al instituto, ya que mucha gente vive donde yo me alojaba, Klagenfurt, capital de la región de Carintia. Un dato curioso es que durante el curso cambió el horario de los autobuses y el centro se adaptó a este nuevo horario acortando la pausa para comer. De este modo, consiguieron que muchos alumnos no llegaran tan tarde a casa.  

Durante el claustro del día 22 de junio se habló largo y tendido sobre la opinión de los padres respecto al centro y se citó un caso de disciplina complicado. Uno de los documentos que me he llevado es el formulario de reflexión que se entrega a los alumnos cuando hay problemas de comportamiento. Otros documentos de carácter más pedagógico han sido el libro cedido por el Departamento de Música y material de trabajo en alemán, algo muy valioso, ya que yo imparto Música en alemán. 

Una futura colaboración entre los centros será, probablemente, la visita de alumnos de español a nuestro centro a través del programa Erasmus+, en el que ya participan y que les permite viajar cada año a una ciudad de Europa. Será muy enriquecedor recibir a alumnos austriacos en nuestro centro, que cuenta con una sección alemana. Además, intentaremos establecer contactos entre familias para posibles intercambios individuales de un mes entre alumnos.  

Con el Departamento de Música, la colaboración será más informal de momento, mediante el intercambio de producciones audiovisuales sobre obras comunes que podemos trabajar en cada centro educativo. 

Otra cesión de material ha sido el programa completo de la materia de Trabajo Científico, porque nos ayudará a guiar mejor a nuestros alumnos de Bachillerato de Investigación —BI—. Aquí es una materia optativa que promueve un proceso de investigación sobre un tema de su elección y les hace redactar un documento muy parecido al que deben elaborar nuestros alumnos del BI. 

Esta estancia profesional ha resultado ser muy enriquecedora por las diferencias y las similitudes en el ámbito de la educación entre ambos países. Al fin y al cabo, la labor docente siempre tiene los mismos objetivos: conseguir enseñar y motivar al alumnado. Vivir una realidad docente diferente me ha hecho reflexionar sobre mi labor como profesora y darme cuenta de que, naturalmente, hay margen de mejora, pero también hay aspectos de nuestro centro cuyo funcionamiento me gusta mucho, a pesar de contar con menos recursos o reconocimiento social. Por ejemplo, la restricción de los móviles y el menor uso de las pantallas en general.  

Aprecio mucho los programas europeos porque permiten que los profesores conozcamos la posibilidad de observar, visitar o intercambiar pareceres. Aunque las estancias profesionales no pertenecen a una acción europea, se acepta perfectamente que una profesora observe clases y proponga actividades de colaboración. Por otra parte, hablar la lengua del país sirve para actualizar el nivel y, en mi caso, para conocer el acento austriaco, que es verdaderamente curioso. 

Recomiendo visitar centros educativos europeos, pues son una fuente de contactos futuros, reflexión e intercambio de ideas. Siempre constituyen un punto de unión entre ambas escuelas. El proceso es claro y se realiza cómodamente por vía digital a través del Ministerio de Educación. 

¡Animaos!