Estancia profesional en el Lycée de La Hotoie, en Amiens (Francia)

Estancia profesional en el Lycée de La Hotoie, en Amiens (Francia)

Recientemente tuve la oportunidad de realizar una estancia de observación educativa en el Lycée de La Hotoie, en Amiens (Francia), una experiencia enormemente enriquecedora que me ha permitido conocer de primera mano otro sistema educativo europeo y reflexionar sobre mi propia práctica docente.

Desde el primer momento me llamó la atención la dimensión del centro y la amplitud de su oferta educativa. Acostumbrada a la realidad de un instituto de educación secundaria, descubrir un campus en el que conviven enseñanzas secundarias, bachillerato, formación profesional, estudios superiores y residencia estudiantil supuso una experiencia muy interesante. La sensación es la de encontrarse en un espacio educativo integral, donde los estudiantes pueden desarrollar itinerarios formativos muy diversos sin abandonar el mismo entorno.

Uno de los aspectos más impresionantes de la visita fue conocer la estrecha relación existente entre el centro y las enseñanzas artísticas. Tuve la suerte de asistir a los ensayos y a la presentación final de un proyecto de fin de curso en el que alumnado de música, danza y teatro trabajaba conjuntamente en una representación escénica. Más allá del magnífico resultado artístico, me impresionó el carácter multidisciplinar de la propuesta, que integraba diferentes lenguajes expresivos y exigía una gran coordinación entre estudiantes y profesorado. Fue un magnífico ejemplo de aprendizaje transversal, creatividad y trabajo colaborativo.

También pude conocer la importancia que tienen las enseñanzas artísticas dentro del sistema educativo francés. La posibilidad de compatibilizar estudios académicos con una formación especializada en música, danza o teatro ofrece a muchos jóvenes la oportunidad de desarrollar plenamente sus talentos sin renunciar a una formación general sólida. Se trata de una apuesta educativa que otorga una gran visibilidad y reconocimiento a las disciplinas artísticas.

Otra de las características que más me llamó la atención fue la presencia de estudios superiores y de formación profesional altamente especializados, incluyendo enseñanzas vinculadas al ámbito de la restauración y otros sectores profesionales. Esta diversidad contribuye a crear un ambiente educativo dinámico y ofrece al alumnado referentes cercanos sobre posibles trayectorias académicas y laborales futuras.

La existencia de una residencia integrada en el propio campus es otro elemento diferenciador. Gracias a ella, estudiantes procedentes de distintas localidades pueden acceder a programas educativos específicos que quizá no tendrían disponibles en sus lugares de origen. Esta circunstancia favorece la igualdad de oportunidades y enriquece la comunidad educativa desde el punto de vista social y cultural.

Durante mi estancia tuve además la oportunidad de participar activamente en la vida académica del centro. Asistí a clases de distintas materias impartidas dentro de la sección Euro, un programa que promueve el aprendizaje reforzado de lenguas extranjeras y que, en el caso de La Hotoie, concede un papel destacado al español. Esta modalidad guarda ciertas similitudes con el programa Bachibac que se desarrolla en mi centro, aunque desde una perspectiva inversa: mientras nuestro alumnado estudia en español y francés para obtener una doble titulación, en Amiens son los estudiantes franceses quienes profundizan en la lengua y la cultura españolas.

Estas visitas a las aulas me permitieron colaborar con el profesorado y compartir experiencias relacionadas con diversos contenidos. Resultó especialmente interesante intercambiar puntos de vista con el alumnado sobre cuestiones históricas y culturales, entre ellas la memoria histórica, aportando una perspectiva española que despertó gran interés y generó debates muy enriquecedores. Este tipo de encuentros pone de manifiesto el enorme valor de los programas europeos para fomentar el diálogo intercultural y el aprendizaje mutuo.

Igualmente valiosa fue la posibilidad de asistir a sesiones de evaluación y a distintas reuniones de coordinación docente. Observar estos espacios de trabajo me permitió comprobar que, más allá de las diferencias organizativas entre sistemas educativos, existen muchas similitudes en las preocupaciones y objetivos del profesorado francés y español. El seguimiento del alumnado, la coordinación entre docentes, la atención a la diversidad y la búsqueda de estrategias para mejorar el aprendizaje son retos compartidos a ambos lados de la frontera.

Mi estancia en el Lycée de La Hotoie ha sido mucho más que una visita a otro centro escolar. Ha sido una oportunidad para observar, aprender, intercambiar experiencias y confirmar que la educación europea se construye también a través de estos encuentros entre profesionales. Regreso con nuevas ideas, nuevas perspectivas y la convicción de que abrir las puertas de nuestras aulas al intercambio internacional beneficia tanto al profesorado como al alumnado.

Experiencias como esta nos recuerdan que, aunque cada país organice su sistema educativo de manera diferente, compartimos un mismo objetivo: ofrecer a nuestros estudiantes las mejores oportunidades para desarrollar sus capacidades y construir su futuro.