Estancia profesional en el Collège J. Dieuzade, Toulouse (Francia)

Estancia profesional en el Collège J. Dieuzade, Toulouse (Francia)

Durante dos semanas, del 11 al 25 de abril de 2026, tuve la oportunidad de realizar una estancia profesional en el Collège J. Dieuzade, ubicado en un pequeño municipio cercano a Toulouse, Francia. Esta experiencia, enmarcada en la convocatoria 2025/2026, permitió conocer de primera mano el funcionamiento de un centro educativo francés, sus metodologías pedagógicas, el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la organización académica y administrativa.

El Collège Jean Dieuzade atiende a estudiantes de 11 a 15 años, equivalentes a la educación secundaria inferior en España, y cuenta con unas 700-800 alumnas y alumnos provenientes de familias de nivel socioeconómico medio. El currículo incluye asignaturas troncales como francés, matemáticas, historia y geografía, ciencias, tecnología, educación artística, educación física y lenguas extranjeras. Destaca la importancia del español como segunda lengua extranjera (LV2), muy valorada por su proximidad cultural y lingüística. Además, el centro incorpora proyectos interdisciplinarios (EPI), apoyo personalizado y formación práctica en empresa en el último curso.

Entre las metodologías observadas, se utilizan estrategias comunicativas, juegos de rol, debates y actividades colaborativas, combinando enfoques tradicionales e innovadores adaptados al nivel de los estudiantes. El uso de TIC es frecuente, con plataformas digitales y recursos multimedia que fomentan la autonomía y el aprendizaje en contextos reales.

La participación en la reunión de departamento permitió conocer cómo se analizan los resultados académicos, se planifican intercambios escolares y se coordinan aspectos administrativos. Comparando con España, observé similitudes en el enfoque comunicativo y el uso de recursos digitales, aunque en Francia existe mayor estandarización curricular y métodos de evaluación más homogéneos. También se perciben diferencias en la organización laboral y la carga horaria de los docentes.

La valoración de esta experiencia es muy positiva. El intercambio con docentes de otro país facilita la adquisición de buenas prácticas, impulsa la innovación educativa y ofrece una perspectiva internacional difícil de obtener en España, donde la observación entre compañeros es limitada. Además, permite perfeccionar el dominio del idioma, trabajar con alumnado diverso y fomentar futuras colaboraciones eTwinning, Erasmus+ o intercambios escolares.

Entre las prácticas que me inspiraron y que planeo implementar destacan actividades de aprendizaje activo y creativo, como visitas a museos con descripción de obras, role-play sobre desigualdades sociales, creación de neologismos, juegos de vocabulario, producción oral tipo speed-dating, elaboración de vídeos y sesiones de picnic para practicar la lengua extranjera en contextos reales. Estas iniciativas muestran cómo un enfoque lúdico y participativo puede enriquecer la enseñanza y motivar al alumnado.

En definitiva, la estancia profesional en Francia no solo ha ampliado mi visión educativa y metodológica, sino que también ha reforzado la importancia del intercambio cultural y la colaboración internacional para mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje en nuestros centros.