Cork como ciudad del aprendizaje: una mirada desde la educación de personas adultas
José Luis Casillas Sedano CEPA Conde de Aranda (Aranda de Duero, Burgos)
Estancia profesional en Adult Continuing Education (ACE), University College Cork (UCC)
27 Abril-10 Mayo 2026
La estancia profesional fue coordinada por ACE (Educación Continua para Adultos) en University College Cork (UCC), que ofrece programas de educación a tiempo parcial en Cork, Munster y alrededores desde 1946. Con aproximadamente 3000 estudiantes cada año, ofrece una experiencia educativa única para adultos que cursan estudios a tiempo parcial, promoviendo el aprendizaje permanente y el desarrollo integral a lo largo de la vida. Séamus O’Tuama (director del ACE) me dio la oportunidad de conocer no solo la universidad, sino también gran parte del ecosistema educativo y comunitario de Cork, ciudad reconocida como UNESCO Learning City.
Una de las primeras cosas que descubrí al llegar fue que en Irlanda la educación de adultos no se concentra en un único tipo de institución. El aprendizaje permanente aparece distribuido entre universidad, centros de educación para adultos y formación profesional, barrios de aprendizaje, proyectos de desarrollo comunitario, festivales y redes ciudadanas, pero todo de forma coordinada entre universidades, CETB y el Ayuntamiento.
Cork Lifelong Learning Festival: “Participa, explora y celebra el aprendizaje”
La coincidencia de la estancia con el Cork Lifelong Learning Festival fue clave para comprender cómo entiende Cork el aprendizaje permanente.
El festival nació hace más de 20 años con una idea muy sencilla: “If you can bring something, bring it and share it”. Esa filosofía sigue muy presente hoy. No se trata únicamente de organizar grandes actividades, sino de abrir espacios donde cualquier persona pueda compartir conocimientos, experiencias o intereses.
Durante esos días pude asistir a actividades muy diferentes: exhibiciones comunitarias, talleres, encuentros culturales, música tradicional, exposiciones artísticas y conversaciones abiertas en distintos barrios de la ciudad.
Mi primera toma de contacto fue el Ballyphehane Community Showcase, donde pude observar cómo funcionan los Learning Neighbourhoods. Allí convivían actividades de danza, teatro, lectura, conversación y participación vecinal. Más allá de las actividades en sí, lo más interesante fue comprobar cómo muchas personas utilizaban estos espacios para conectar con la comunidad.
Recuerdo especialmente la conversación con Marie, una participante que acababa de mudarse al barrio y me explicó que estaba empezando a conocer gente precisamente gracias a aquellas actividades.
El festival me hizo reflexionar sobre algo muy importante en educación de personas adultas: antes de aprender, muchas personas necesitan sentirse acogidas, escuchadas y parte de un grupo.
Community Development Projects: educación, comunidad y apoyo social
Otra de las experiencias más enriquecedoras fue la visita a diferentes Community Development Projects, especialmente Ballyphehane/Togher CDP y Mayfield CDP. En estos espacios comprendí hasta qué punto educación, inclusión social y participación comunitaria pueden estar profundamente conectadas.
En Ballyphehane/Togher CDP conocí proyectos relacionados con alfabetización, participación vecinal, apoyo social y actividades artísticas. Lo más impactante no fueron únicamente las actividades, sino escuchar a las propias personas participantes. Uno de los testimonios que más me impresionó fue el de un hombre que explicó que, después de una etapa de aislamiento personal, había encontrado allí una comunidad y una especie de familia.
También pude conocer iniciativas de voluntariado dirigidas a personas solas o con dificultades cotidianas, así como actividades relacionadas con el bienestar emocional y la salud de la mujer.
En Mayfield CDP me explicaron proyectos como el Chit Chat Café o los Men’s Sheds, espacios creados para favorecer la conversación, la socialización y el sentimiento de pertenencia.
Como orientador educativo en un CEPA español, estas experiencias me hicieron pensar en la importancia de crear espacios informales de encuentro y participación que complementen la enseñanza más tradicional.
Cork ETB y FET: itinerarios flexibles y orientación
La estancia también me permitió conocer el funcionamiento de Cork ETB y de diferentes centros de Further Education and Training (FET).
En Douglas Street Campus pude observar un modelo educativo muy flexible, donde conviven formación profesional, programas de acceso, educación de adultos y apoyo al alumnado.
Uno de los aspectos que más me interesó fue el papel de la orientación. Allí existen perfiles diferenciados: una orientación más académica y profesional, y otra más centrada en el acompañamiento personal y emocional. Esta organización resulta especialmente interesante en educación de personas adultas, donde muchas decisiones educativas están profundamente ligadas a experiencias vitales, laborales y familiares.
Durante las reuniones también pude compartir información sobre el trabajo que realizamos en el CEPA Conde de Aranda y sobre la asignatura de Formación y Orientación Personal y Profesional (FOPP), que despertó bastante interés entre los profesionales del centro.
Inclusión social y aprendizaje permanente
Otro de los aspectos más significativos de la estancia fue conocer proyectos relacionados con colectivos vulnerables. Tuve la oportunidad de acercarme a iniciativas vinculadas a la comunidad Traveller y a proyectos relacionados con familias de personas en prisión. Participé en la experiencia “Creating Connections: Traveller Lives”, donde la realidad virtual permitía acercarse de manera muy humana a las experiencias y dificultades de la comunidad Traveller.
También asistí a la exposición interactiva “Among the Tides”, desarrollada por el colectivo Dillon’s Cross, vinculado a familias de personas en prisión.
Estas experiencias me ayudaron a comprender que la educación de personas adultas no puede limitarse únicamente a la transmisión de contenidos. También debe ofrecer oportunidades de participación, dignidad, acompañamiento y reconstrucción de proyectos personales.
Algunas reflexiones personales
La estancia en Cork me ha permitido ampliar la mirada sobre la educación de personas adultas.
En España contamos con recursos educativos, sociales y comunitarios, pero en muchas ocasiones funcionan de manera separada. En Cork tuve la sensación de observar una red mucho más conectada entre universidad, comunidad, orientación, cultura y acción social. También me llamó la atención el papel que juega la cultura como herramienta educativa: música, arte, conversación, memoria histórica o actividades comunitarias aparecen integradas de forma natural dentro del aprendizaje permanente.
Como orientador educativo, una de las principales ideas que me llevo es que la orientación de personas adultas no debería quedarse únicamente dentro del despacho o del aula. Debe conectarse más con asociaciones, entidades locales, cultura, comunidad y espacios de participación.
La experiencia también ha sido importante desde el punto de vista personal: desenvolverme durante dos semanas en otro país, utilizando el inglés de manera constante y adaptándome a contextos muy diferentes, ha supuesto un aprendizaje significativo.















