Estancia profesional en Kilcoskan National School, Dublín (Irlanda)

Estancia profesional en Kilcoskan National School, Dublín (Irlanda)

Mi nombre es Rosa Monasor Casas y soy profesora de Tecnología en el IES Ramón y Cajal de Albacete. Del 8 al 19 de junio de 2026 tuve la oportunidad de realizar una estancia profesional en el colegio Kilcoskan N.S., un pequeño centro de educación primaria situado en una zona rural a unos 15 kilómetros de Dublín, en Irlanda. Ha sido una experiencia profundamente enriquecedora tanto a nivel profesional como personal.

Kilcoskan es un centro pequeño, con unos 110 alumnos de entre 5 y 12 años, algo que favorece un ambiente cercano, familiar y muy tranquilo. Uno de los aspectos que más me llamó la atención desde el primer día fue la gran apuesta por la inclusión. El colegio cuenta con aulas específicas para alumnado con TEA, perfectamente equipadas y con una dotación de personal y recursos realmente admirable. La atención individualizada es una realidad diaria y forma parte de la esencia del centro.

A nivel metodológico, me encontré con un modelo muy centrado en el alumno, donde predominan las metodologías activas, el trabajo cooperativo y el aprendizaje significativo. Aunque muchas aulas agrupan dos niveles educativos diferentes, la flexibilidad organizativa y la presencia de profesorado de apoyo permiten adaptar el aprendizaje a las necesidades reales de cada estudiante. Además, trabajan de forma muy sólida aspectos como STEM, wellbeing y outdoor learning, integrando el aprendizaje dentro y fuera del aula.

Durante mi estancia no fui una mera observadora. Desde el principio me hicieron sentir parte del claustro y pude participar activamente en numerosas actividades. Impartí talleres sobre cultura española, energías renovables, programación y robótica, así como pequeñas clases de español para alumnado y profesorado. Fue especialmente gratificante comprobar el interés de los niños por aprender a programar y descubrir nuevas formas de trabajar la tecnología desde edades tempranas. Mis talleres tuvieron muy buena acogida y despertaron gran curiosidad en un centro donde el uso de pantallas está muy controlado y siempre tiene un propósito pedagógico claro.

Otro aspecto que me impresionó fue la importancia que dan su cultura. La lengua irlandesa está muy presente en la vida escolar y el alumnado la vive como parte de su identidad. Durante esos días pude asistir a clases de baile gaélico, participar en celebraciones como el “Día de los abuelos” y observar cómo integran canciones, leyendas y tradiciones en el aprendizaje cotidiano. Esta conexión entre educación y cultura me pareció especialmente valiosa.

Si tuviera que señalar una gran diferencia respecto al sistema educativo español, destacaría la menor carga burocrática del profesorado. Esto les permite dedicar más tiempo a la docencia directa y al acompañamiento del alumnado, algo que repercute claramente en el clima de aula y en la calidad del aprendizaje. También me llevo una reflexión importante: aunque no siempre podemos cambiar los recursos de los que disponemos, sí podemos transformar nuestra forma de enseñar para acercarla más a la realidad de nuestro alumnado y hacerla más significativa.

La acogida del equipo docente fue excepcional. Desde el director hasta el resto del profesorado y asistentes, todos me dedicaron tiempo, compartieron su experiencia y me facilitaron participar plenamente en la vida del centro. Esa sensación de pertenencia hizo que la estancia fuese todavía más provechosa.

Como consejo para futuros docentes que quieran realizar una estancia profesional, recomendaría buscar centro con bastante antelación y, sobre todo, implicarse al máximo en la experiencia: observar, participar, compartir conocimientos y abrirse a aprender de otras realidades educativas. También aconsejo disfrutar de la inmersión cultural y lingüística, porque es una parte fundamental de este proceso.

Sin duda, ha sido una experiencia que me ha permitido crecer profesionalmente, descubrir nuevas prácticas educativas e inspirarme para seguir innovando en el aula. Volvería a repetirla sin dudarlo.