Estancia profesional en The Spanish Nursery, en Londres (Reino Unido)

Estancia profesional en The Spanish Nursery, en Londres (Reino Unido)

Durante mi estancia en Londres tuve la oportunidad de conocer de cerca el funcionamiento de una escuela infantil muy especial: The Spanish Nursery, un centro ubicado dentro del Ingestre Road Community Centre, en una zona tranquila alejada del bullicio del centro de la ciudad. Este entorno aporta una sensación de calma poco habitual en una ciudad como Londres.

Se trata de un centro privado dirigido por Marta Cebolla, una profesional española con más de 15 años de experiencia en el país. La escuela acoge a niños de entre 0 y 4 años y sigue el currículo británico de educación infantil, basado en siete áreas clave como el lenguaje, el desarrollo emocional, las matemáticas o la creatividad.

Un aprendizaje centrado en el niño

Uno de los aspectos que más llama la atención es su metodología: totalmente práctica, experiencial y centrada en el alumnado. Aquí no hay fichas ni libros de texto. En su lugar, los niños aprenden a través del juego, la experimentación y situaciones de la vida cotidiana. El docente actúa como guía, adaptándose a los intereses de cada niño.

Además,  el idioma principal es el español. Esto atrae tanto a familias hispanohablantes que quieren mantener su lengua, como a familias internacionales interesadas en que sus hijos aprendan un segundo idioma desde pequeños.

Un entorno multicultural enriquecedor

La diversidad es uno de los pilares del centro. Con alumnado de hasta 40 nacionalidades diferentes, el ambiente es profundamente internacional. Esta riqueza cultural se traduce en actividades donde se comparten tradiciones, comidas típicas y experiencias, fomentando valores como el respeto, la inclusión y la curiosidad por otras culturas.

El propio equipo docente también es internacional, con profesionales de distintos países hispanohablantes, lo que refuerza aún más este enfoque global.

Ratios y atención personalizada

Otro punto fuerte es la baja ratio de alumnos por educadora. Con aproximadamente 4 niños por docente, se garantiza una atención muy individualizada, especialmente en los grupos de menor edad.

Actividades y recursos

Durante mi estancia pude participar en diversas actividades y observar el día a día del aula. Los recursos utilizados son principalmente materiales manipulativos y objetos cotidianos, además de juegos, canciones y actividades al aire libre.

Tuve también la oportunidad de aportar una actividad cultural sobre el flamenco, donde los niños conocieron elementos tradicionales y participaron en una pequeña coreografía. Fue una experiencia muy enriquecedora tanto para ellos como para mí.

Una experiencia de aprendizaje mutuo

Más allá de la observación, el intercambio con el profesorado fue constante. Destaco especialmente el acompañamiento de la directora, quien facilitó en todo momento el aprendizaje y la integración.

También se abrieron puertas a futuras colaboraciones dentro del programa Erasmus, lo que podría permitir intercambios de alumnado y profesorado en los próximos años.

Reflexión final

Esta experiencia ha sido, sin duda, una oportunidad única para conocer otro sistema educativo y enriquecer mi práctica docente. Me ha permitido mejorar mis competencias lingüísticas, ganar confianza y ampliar mi visión sobre la educación infantil.

Si algo me llevo de esta estancia es la importancia de la diversidad, la flexibilidad metodológica y el aprendizaje basado en la experiencia.

Sin duda, repetiría la experiencia y la recomiendo a cualquier docente que quiera seguir creciendo profesional y personalmente.