El pasado 2 de marzo de 2026 comencé mi observación en un centro educativo que imparte enseñanzas de formación profesional en la ciudad de Glasgow, Escocia. He tenido la suerte de coincidir en esta experiencia con Liliana, compañera de departamento en el IES Monte Neme de Carballo (A Coruña), gracias a la convocatoria de Estancias profesionales para docentes convocada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Se trata de un programa con una duración de dos semanas, durante las cuales estuvimos completamente inmersas en el City of Glasgow College, un centro educativo con más de 30.000 alumnas y alumnos en un país que ronda las 220.000 personas matriculadas en esta etapa educativa.
Se trata de uno de los college con mayor número de alumnos de Escocia que, originalmente, estaba dividido en cuatro centros educativos fusionados hace unos años. En la actualidad, se mantiene la división en cuatro facultades: tres de ellas se sitúan en el campus City y la otra en el campus Riverside, separados por un paseo de unos 30 minutos caminando. El campus de Riverside contiene la facultad de Náutica y STEM con especialidades de formación profesional más cercanas a la ingeniería y la navegación, mientras que el campus City es más grande y en él se encuentran las otras tres facultades: industrias creativas, educación y humanidades y, por último, ocio y hostelería. El número de titulaciones abarca una gran diversidad de familias como, por ejemplo, actuación, contabilidad y finanzas, tratamientos estéticos, diseño, construcción, turismo, primeros auxilios, peluquería, idiomas, cocina, derecho, escritura profesional, acondicionamiento físico, pastelería, hostelería y un largo etcétera.
El centro de acogida
El campus City está en una zona con excelentes comunicaciones: a menos de 20 minutos andando de la Central Station, desde la que multitud de alumnos y profesores acuden cada día al college en cercanías, y a unos 10 minutos de la Estación de Autobuses de Glasgow y de la Queen Station, otra estación de tren. Pudimos comprobar cómo un incendio ocurrido en la Central Station, que la dejó inhabilitada durante dos días, afectó enormemente a la asistencia tanto de alumnos como de docentes a las aulas.
Una de las cuestiones que más llamaron nuestra atención es la infraestructura tan grande del centro educativo: con más de 1.000 docentes y unas 300 personas que realizan trabajos complementarios de calidad educativa, la implicación del alumnado, el equipo de biblioteca o el apoyo y bienestar del estudiante, entre otros muchos. Dentro de esta infraestructura hay mucha colaboración entre el equipo docente y los servicios complementarios y está todo gestionado a través de una plataforma interna que permite una comunicación automatizada y fluida. Por poner un ejemplo, el equipo que se encarga del Student Development introduce los datos del plan individualizado para un alumno concreto en un software que, de manera automática, envía un correo a los docentes de dicho estudiante y les permite acceder al documento.
La organización del Sistema Educativo Escocés en la Formación Profesional
El marco educativo escocés de formación profesional parte de titulaciones conocidas como HNC (Higher National Certificate) y permite a los alumnos continuar a estudios superiores de formación profesional cursando un segundo año para obtener un HND (Higher National Diploma). La mayor diferencia con respecto a esta organización es que, en el sistema educativo español, tanto los Ciclos de Formación Profesional de Grado Medio como los de Grado Superior tienen una duración de dos años y no existe esta convalidación automática para pasar de un Grado Medio a uno Superior.
Otra gran diferencia es que el sistema escocés permite adaptar la distribución horaria de los cursos al propio centro educativo, modificando las horas de docencia de cada módulo según el equipo crea conveniente, haciendo el modelo mucho más flexible y más centrado en los contenidos. Ciertamente, esta implementación se puede llevar a cabo porque, a diferencia de nuestro sistema en el que la comunidad autónoma gestiona la asignación de docentes a cada centro educativo público, en Escocia cada college es el encargado del proceso de admisión y matrícula de sus alumnos, la contratación de los docentes que necesita, la decisión de las enseñanzas que imparte y su propia gestión económica.
Las aulas del City of Glasgow College
Podemos encontrar distintas modalidades para estudiar en el centro educativo, pero todas las que hemos observado emplean el método blended learning con sesiones de 60 minutos de duración.
Aquellos alumnos que estudian a tiempo completo, tienen alrededor de 15 horas semanales de docencia, distribuidas en dos días y medio de clase presencial a la semana y un día y medio de trabajo personal. Por otra parte, el alumnado que recibe formación en horario nocturno tiene entre dos y tres días de docencia a la semana, con tres horas cada día, entre las seis y las nueve de la tarde y, en este caso, precisan dos años para obtener un título HNC, en lugar del año académico necesario para aquellas personas que estudian full time courses.
Dentro de las aulas, hemos podido observar los mismos problemas que podemos encontrar en cualquier otro centro educativo, pero con una diferencia muy grande a la hora de encontrar solución. Este sería, probablemente, el punto negativo que nos ha permitido comprobar que, aunque sobre el papel se planteen excelentes adaptaciones para los alumnos, si la gestión del aula no va acorde, la experiencia de aprendizaje no se aprovecha plenamente.
En todas las clases a las que hemos acudido para realizar un período de observación hemos podido comprobar ciertas divergencias con respecto a lo que se aplica en nuestro centro educativo y, en general, en nuestro sistema educativo. Para empezar, se permite a los alumnos entrar y salir libremente, cortando de manera sistemática el ritmo de la clase. Se admite que coman y beban en el aula durante la clase, llegando al punto de haber visto a un alumno salir del aula y regresar, diez minutos más tarde, con unas patatas fritas con kétchup y una lata de refresco. Por último, también nos resultó llamativa la permisividad con el uso de los teléfonos móviles que, en nuestro centro educativo no están permitidos, y en el college vimos cómo un gran número de alumnos jugaba con sus dispositivos o consultaba las redes sociales varias veces a lo largo de las clases, durante las explicaciones o mientras acudían a una charla sin que ningún profesor se lo impidiese.
Conclusiones
Al regresar a nuestro centro educativo, mi compañera y yo tenemos claro que nos gustaría implementar alguna mejora tras la observación realizada a lo largo de las dos semanas. Aunque a nivel estructural hay pocas cosas que podamos modificar porque no dependen directamente de los miembros del centro educativo, hay pequeñas propuestas que pueden ayudar a mejorar la capacidad de toma de decisiones del alumnado, a incrementar su sentido de la responsabilidad o a simplificar la comunicación entre profesorado y equipo de orientación, por ejemplo.
Si eres docente y te estás planteando participar en este programa, mi aportación para ayudarte, si no tienes contacto con centros educativos de otros países, sería empezar a buscar con tiempo en la web del organismo equivalente al Ministerio de Educación del país al que quieras ir y buscar centros educativos que te puedan resultar interesantes. En nuestro caso fue un proceso largo desde que contactamos con numerosos centros hasta que nos respondieron unos pocos (algunos incluso han respondido seis meses más tarde) pero si estás pensando si merece la pena, la respuesta es sí. Es una experiencia que recomiendo no solo para impregnarse de nuevas ideas y formas de ver la educación, sino para lograr un enriquecimiento cultural que nos hace más tolerantes y comprensivos.















