Estancia profesional en Barnacre Road Primary School en Preston (Reino Unido)

Estancia profesional en Barnacre Road Primary School en Preston (Reino Unido)

Soy Miguel Ángel Cabrera Guedes, maestro en el CEIP José Ortega y Gasset de Madrid. He realizado una estancia profesional en un colegio de infantil y primaria de Reino Unido llamado “Barnacre Road Primary School” del 17 al 28 de marzo de 2025.

El colegio se encuentra ubicado en Longridge, Lancashire (Inglaterra), con unos 180 alumnos/as (una línea). Aunque la localidad no es puramente rural, presenta un entorno semirrural, con buenas conexiones a ciudades cercanas como Preston.

El centro abarca todas las etapas de la educación infantil y primaria británica, desde Nursery (3-4 años) hasta Year 6 (10-11 años), siguiendo el esquema del sistema educativo inglés: Early Years Foundation Stage (EYFS), Key Stage 1 (KS1) y Key Stage 2 (KS2), con evaluaciones oficiales al final de KS1 y KS2.

El equipo docente está formado por 7 maestros/as, incluidas las figuras de deputy headteacher y assistant headteacher, apoyados por 10 teacher assistants (TAs), que desempeñan un papel clave en el apoyo al alumnado y en la organización del aula, sin asumir funciones docentes directas.

La directora del colegio me había enviado una planificación de las dos semanas que podía ser modificada según necesidades o intereses. Aún así, se completó casi en su totalidad, pues me permitía tener tiempo de reuniones para preguntar y compartir con compañeros/as docentes, tiempo de observación, de puesta en práctica, de presentación de mi centro educativo en asamblea… ¡hasta de excursión! Tuve la oportunidad de pasar por diferentes cursos, lo que me permitió también ver diferentes métodos de enseñanza, agrupamientos, metodologías, etc.

También me ofrecieron la posibilidad de impartir un “Spanish club” con alumnado de 5º y 6º durante la hora del almuerzo, donde introduje vocabulario básico en español mediante actividades lúdicas y materiales visuales. La motivación del alumnado fue muy alta, a pesar del poco tiempo disponible, ya que se trataron de 5 sesiones.

Si bien me podría extender detallando todo lo que viví durante la estancia, considero más interesante para este blog y para futuros candidatos plasmar las diferencias organizativas, de gestión y culturales que he podido observar:

  1. Tutores/as: Cada tutor/a imparte todas las asignaturas en su clase durante toda la jornada, lo que les permite organizar su horario de manera flexible, adaptándolo según sus necesidades. Esto se ajusta a la carga de asignaturas, que es mayor que en España, dedicando más tiempo a lectura (o phonics), inglés y matemáticas, y menos a otras áreas (una o dos sesiones semanales). No existe la figura del especialista, por lo que los tutores deben impartir todas las áreas, aunque no tenga formación específica en ellas (francés, música, educación física…)
  2. Especialistas externos: Aunque los tutores/as enseñan todas las áreas, una vez a la semana se cuenta con un entrenador deportivo y un profesor de música contratados por la propia escuela.
  3. Teaching assistants (TA): El rol de los “teaching assistants” es apoyar al profesorado, asistir al alumnado y trabajar con estudiantes con necesidades especiales. No requieren un título universitario, pero sí es recomendable tener experiencia con niños/as. Los TAs facilitan la individualización del alumnado y apoyan al profesorado en tareas como corrección o enseñanza de contenidos básicos, pero no planifican ni evalúan. En este colegio concreto, los TAs son compartidos entre grupos por falta de presupuesto. En otros, hay un TA por aula.
  4. Coordinaciones: A diferencia de España, donde la coordinación se organiza por ciclos educativos, en este sistema la coordinación se basa en asignaturas, con un docente encargado de la planificación y desarrollo de cada materia a nivel de centro.
  5. Ausencias injustificadas y multas: En Reino Unido, la asistencia escolar es estrictamente controlada y cualquier ausencia injustificada puede llevar a sanciones económicas para las familias. El control de asistencia es riguroso, con un registro dos veces al día (al entrar y después del “lunch”), y se sigue un protocolo de saludo para asegurar que todo el alumnado esté presente. En comparación con España, no se imponen sanciones económicas directas, aunque en casos graves se informa a los servicios sociales.
  6. Evaluación: La evaluación en el Reino Unido no se realiza mediante calificaciones numéricas como en España. Se utiliza un sistema de categorías: Expected (rendimiento esperado), Working Towards (en proceso de alcanzar los objetivos), o Greater Depth (nivel avanzado). Este sistema fomenta un enfoque cualitativo del aprendizaje, reduciendo la presión de las calificaciones. La repetición es excepcional y no se suele utilizar como medida. Por otro lado, el sistema educativo británico tiene varias pruebas a lo largo de la escolaridad: Phonics Screening Check (Year 1), KS1 SATs (Year 2), ahora opcionales, Multiplication Tables Check (Year 4) y KS2 SATs (Year 6), que son pruebas obligatorias que evalúan lectura, gramática, puntuación, ortografía y matemáticas. Los resultados se publican en julio y tienen un impacto en el rendimiento de la escuela y en la elección de instituto. A diferencia de España, estas evaluaciones influyen de manera significativa en la trayectoria académica y la reputación de los centros.
  7. Inspección educativa pública: Los informes de inspección de los colegios son públicos y accesibles en la web, lo que permite a las familias conocer el rendimiento y la gestión de un centro antes de matricular a sus hijos. Esto aumenta la presión sobre el profesorado para cumplir con los estándares. En España, estos informes no son accesibles públicamente, lo que limita la transparencia y las opciones informadas para las familias.
  8. Altas medidas de seguridad: El colegio tiene un estricto protocolo de seguridad, como códigos de entrada y credenciales identificativas, para controlar el acceso al recinto. Cada vez que alguien entra o sale, se utiliza una tarjeta individual para pasar por un control de acceso.
  9. Familias: Suelen confiar plenamente en el profesorado y muestran gran respeto por la labor educativa. Además, se valora positivamente la realización de actividades extracurriculares, como las excursiones, y expresan su agradecimiento por la labor docente. Las reuniones con las familias no son semanales, sino que generalmente se organizan dos veces al año para discutir el progreso del alumnado.
  10. PPA (Planning, Preparation and Assessment time): El profesorado tiene asignado un tiempo específico durante la jornada laboral para planificar, preparar y evaluar. Este tiempo suele ser una tarde a la semana. En España, los maestros deben organizar estas tareas fuera del horario lectivo o dentro de sus horas complementarias.
  11. Acceso a la profesión: No existe un sistema de oposiciones como en España; cada centro gestiona sus contrataciones de forma autónoma. El equipo directivo selecciona al personal a través de entrevistas, revisión de currículum y observación en clase, lo que permite valorar las competencias pedagógicas y la adecuación al proyecto educativo del centro.
  12. Sustituciones: Para sustituir recurren a agencias de suministro, conocidas como «supply agencies», para cubrir ausencias docentes de corta duración. Estas agencias mantienen una base de datos de profesores disponibles que pueden ser enviados de inmediato a las escuelas. Algunas escuelas prefieren contratar directamente a sustitutos para reducir el coste, pero muchas optan por las agencias por la facilidad de gestión y la garantía de disponibilidad inmediata.
  13. Objetos personales: El profesorado no puede tener pertenencias personales en clase, incluido el móvil, y debe dejarlas en la sala de profesores o despachos para mantener un entorno profesional y libre de distracciones. Esto refuerza la idea de que el aula es exclusivamente para el aprendizaje.
  14. Recaudación de fondos: Las iniciativas de recaudación de fondos son comunes, tanto para organizaciones benéficas como para mejoras del centro escolar. Estas actividades están organizadas principalmente por la PTFA (equivalente a las AMPAs) y tienen una gran participación de las familias. Ejemplos incluyen eventos como el Chocolate Bingo, que recaudó 747 libras, y el Red Nose Day, donde los alumnos organizaron juegos y recaudaron más de 250 libras.
  15. Disciplina: La disciplina es un aspecto clave en el colegio. Además del uso obligatorio del uniforme escolar, lo que refuerza la identidad y pertenencia al centro, se enfatiza el respeto, el comportamiento ordenado y el uso de cortesía constante como «sorry», «thank you» y «please».. En comparación con España, la disciplina suele ser más estricta en Reino Unido, con una mayor valoración social de la figura docente.

Todos estos aspectos observados, además de ser difundidos en este blog, también lo será entre los miembros del claustro al que pertenezco. El verdadero impacto de la estancia se evaluará más adelante a través de la valoración del equipo directivo y el propio claustro, lo que podría dar lugar a propuestas de mejora adoptando acciones que se realizan en el colegio de acogida que tengan cabida en nuestro centro educativo: redacción de documentos de acogida, planificación de proyectos de colaboración con el centro de acogida, fomento de la internacionalización del centro, etc.

Esta experiencia ha sido fundamental para mi crecimiento profesional, pues me ha permitido comparar sistemas educativos, observar cómo se trabaja en un contexto diferente y reflexionar sobre posibles acciones adaptables a nuestra realidad, teniendo en cuenta las diferencias estructurales.

Mi estancia ha sido muy enriquecedora. A pesar de haber estado hace 15 años en Londres realizando mis prácticas de magisterio, esta vez, con 14 años de experiencia docente, pude comprender en profundidad la organización y el funcionamiento interno de un centro educativo. La inmersión lingüística también ha sido un impulso valioso para mejorar mis habilidades orales en inglés, adaptándome a diversos acentos y registros. Entre los aspectos positivos, destaco la excelente acogida por parte del profesorado y alumnado, lo que me hizo sentir parte del equipo desde el primer día. También me permitió valorar ciertos elementos positivos de nuestro sistema educativo que a veces damos por sentados. Sin embargo, considero que la duración de la estancia debería ampliarse a tres semanas o un mes para profundizar más en la observación y participar más activamente en la vida del centro. Además, la administración educativa debería garantizar la sustitución de los docentes seleccionados para estas estancias, ya que la falta de cobertura complica la autorización de estas experiencias por parte de los equipos directivos, lo que limita las oportunidades de participación.

Finalmente, mi consejo para futuros candidatos es obtener una carta de invitación de un centro de acogida lo antes posible, ya que es un requisito clave en el proceso de selección. Una vez obtenida la autorización, es importante organizar con antelación los vuelos, seguros y alojamiento, y estar dispuesto a sumergirse en el shock cultural. La clave es romper el hielo, estar abierto a interactuar con el personal del centro y aprovechar al máximo esta oportunidad única de crecimiento profesional y personal.