Mi nombre es Lucas Alexander Hermans, soy profesor de Matemáticas en el I.E.S. Salvador Rueda en Vélez-Málaga y he visitado del 6 hasta el 17 de abril el Stedelijke Scholengemeenschap Nijmegen (SSgN) en Países Bajos. El SSgN es un instituto de enseñanza secundaria con unos 1350 alumnos y ofrece tres niveles de formación (VMBO, HAVO y VWO). Cuenta con más de 120 profesores y entre 20 y 30 personas de personal no docente (de hecho la sala de profesores se llama “sala de personal”). Por cierto, el instituto forma parte de una cúpula de unos 12 o 13 institutos por lo que pueden compartir algunos servicios.
El SSgN se distingue por posponer la decisión sobre los niveles del alumnado. En Países Bajos el alumnado, al salir de la educación primaria, lo hace con un perfil de nivel (VMBO, que prepara para un Ciclo Formativo de Grado Medio; HAVO, que prepara para entrar en una diplomatura; VWO, que prepara para la universidad). En el SSgN todo el alumnado está mezclado los dos primeros años que permite al alumnado cambiar de perfil en función de los resultados académicos.
Consecuencia de este modelo es que el alumnado está en los dos primeros años mezclado en las aulas, hay alumnos de nivel A, B y C, y el profesorado tiene que atender a los tres niveles. Muchas de mis visitas en el aula fueron en mi asignatura donde he podido ver que el propio libro de la asignatura dibuja tres caminos diferentes, adaptándose a los niveles de los estudiantes. El alumnado está sentado en grupos de cuatro alumnos trabajando con más autonomía de lo que estoy acostumbrado en España. El profesor explica brevemente y luego el alumnado tiene que trabajar por su cuenta. Dentro de los grupos se pueden ayudar mutuamente.
Hay que mencionar que trabajan según la filosofía del Plan Jena. Parte de esta filosofía es la importancia de la celebración de ciertos momentos. Las horas de tutoría suelen ser la última hora de la semana donde el alumnado trabaja en el cierre de la semana. La clase que yo he presenciado (un 1º de la ESO) estaba preparando una obra de teatro para enseñar a los demás clases. Igualmente sirve la primera hora del horario semanal como apertura de la semana, hablando muchas veces de temas de la actualidad.
Por cierto, el horario es muy diferente que en España. Los centros tienen mucho más autonomía en su organización por lo que el SSgN ha optado por horas lectivas de 45 minutos, generando tiempo extra entre el personal docente para ofrecer otras enseñanzas. Así existen horas extra para el alumnado donde puede trabajar en esas asignaturas donde necesita un apoyo adicional. Además existen clases expertas en temas como danza, robótica, canto o teatro, donde siguiendo una de las pilares de la filosofía Plan Jena están mezclados alumnos de diferentes edades.
Como diferencias en general con el sistema educativo en España destacaría la mayor autonomía financiera, flexibilidad horaria, atención personalizada al alumnado (con espacios como el switch-room para apoyo emocional), y un fuerte programa de internacionalización. La cultura escolar promueve la inclusión, el bienestar y la participación activa del alumnado. Decir también que en los primeros años están haciendo un proyecto piloto sobre evaluación sin notas.
Como experiencia personal ha sido una visita enriquecedora que me ha dado muchas ideas para llevar a la práctica española. Agradezco el recibimiento por parte de mi persona de contacto, Corné van Kuijk, y del departamento de matemáticas que me ha abierto todas las puertas que les pedí.
Como consejo a otros candidatos y candidatas para este programa diría de preparar bien la estancia, sobre todo en cómo está organizada la educación en el otro país. Dos semanas es un periodo idóneo para hacer la estancia, porque uno necesita al menos una semana para entender los pormenores de un sistema educativo extranjero.















