Hallo! Moien! Soy Sofía Arranz Ortega, profesora de inglés del IES Juana I de Castilla. Durante la primera quincena de marzo de 2026 realicé una estancia profesional en el Gymnasium am Krebsberg (GaK), en Neunkirchen (Alemania). Dos semanas que han sido suficientes para volver con nuevas ideas, muchas preguntas y la sensación de haber aprendido muchísimo.
Aunque soy profesora de idiomas, la experiencia fue mucho más amplia. No solo observé clases de lenguas, sino que pude participar en todas las asignaturas, incluidas materias como política, donde trabajamos de forma comparativa los sistemas alemán y español.
El instituto GaK funciona como centro de jornada completa, lo que permite acompañar mejor los procesos de aprendizaje y trabajar con más calma, de 7:45 a 15:55. En este contexto encaja muy bien la metodología DALTON, basada en planes semanales y en la autorregulación del alumnado, siempre con el profesorado como guía. En las aulas se respira más autonomía, concentración y responsabilidad individual del alumno. La gestión del ruido es esencial.
La tecnología está totalmente integrada: todo el alumnado y el profesorado dispone de iPad y las aulas cuentan con proyección inalámbrica. Se utiliza de forma natural pero combinada con materiales tradicionales. Todos los profesores -aquí y allí- vemos las ventajas, pero también las desventajas de las nuevas tecnologías.
Me llamó especialmente la atención la dinámica de aula, marcada por el respeto y la tranquilidad. Las clases comienzan con un saludo formal al profesorado, un pequeño gesto que ayuda mucho a centrar el trabajo. También destacaría la figura del Schulhund, el perro escolar, como apoyo emocional y elemento clave para crear un clima más relajado y cercano. ¡Ojalá fomentar la figura del perro de servicio en los institutos de España!
Durante la estancia conocí además propuestas actuales del sistema educativo alemán, como la posible incorporación de un tercer curso de Bachillerato (Klasse 13) y la fuerte apuesta por la orientación profesional temprana, con prácticas obligatorias de 15 días en 4º ESO y una conexión muy real con el mundo laboral. Además, destacaría las ventajas que tiene el sistema de acceso a la universidad Abitur, en contraste con la PAU. Un sistema que incluso tiene exámenes orales en las asignaturas de idiomas, algo que debería ser obligatorio de potenciar y más en el mundo de IA en el que vivimos.
Al final, tener la oportunidad de comparar ambos sistemas educativos también invita a reflexionar sobre la realidad docente. En Alemania, el profesorado tiene más horas lectivas (27h), pero trabaja con ratios más reducidas. Además, las condiciones salariales del profesorado son bastante mayores, algo que se percibe claramente en el día a día del centro y fuera de él.
Esta experiencia confirma que salir de nuestras aulas es una forma muy valiosa de aprender. No para copiar modelos, sino para cuestionarnos, inspirarnos y volver con ganas de mejorar. Como profe de idiomas, me llevo especialmente la idea de que aprender necesita tiempo, autonomía del alumnado y aplicación en el mundo actual.















