Mi nombre es Liliana y soy profesora de Formación Profesional en el IES Monte Neme de Carballo (A Coruña). He realizado la estancia profesional en el Glasgow City College, centro situado en el centro de Glasgow (Escocia). Mi estancia comenzó el pasado 2 de marzo y tuve la suerte de poder hacerla con Emma, una de mis compañeras de departamento.
El Glasgow City College es uno de los centros con más alumnado del país. Cuenta con 30.000 alumnos y alumnos, 1.000 docentes y 300 empleados no docentes. El centro está dividido en dos campus, Campus City y Campus Riverside. El Campus City es el más grande de los dos y es donde he realizado mi estancia profesional. Este campus está dividido en las facultades de educación y humanidades, hostelería e industrias creativas. En cada una de estas facultades se imparten diversas titulaciones como contabilidad y finanzas, acondicionamiento físico, hostelería, turismo, construcción, entre muchas otras.
Como es de imaginar, al tratarse de un centro con una gran cantidad de alumnado, cuenta con unas instalaciones espectaculares. El centro tiene 10 plantas, cuenta con zonas abiertas de gran capacidad a disposición del alumnado, tiene una biblioteca de 3 plantas con varias zonas de trabajo. Por otro lado, el alumnado de varias titulaciones realiza sus prácticas profesionales en el propio centro, por lo que cuentan con un restaurante, un bistro, un market y una peluquería a la que puede ir cualquier persona ajena al centro.
Durante las 2 semanas de estancia pude asistir como observadora a varias clases y ver el día a día en las aulas. Me ha sorprendido mucho ver que, en general, compartimos algunos problemas dentro del aula como es el alumnado desmotivado que solamente tiene interés en estar con su teléfono móvil. Sin embargo, también me ha sorprendido la flexibilidad que tienen allí a la hora de permitir que el alumnado entre y salga del aula sin ningún tipo de norma o que se les permita comer y beber cualquier cosa que quieran.
Como conclusión, solamente puedo decir que mi experiencia ha sido muy positiva y repetiría sin ningún tipo de duda. Dos semanas permiten aprender muchísimo sobre el centro de acogida, su sistema educativo y la metodología empleada en las aulas. Además, es una experiencia muy enriquecedora a nivel personal y cultural que hay que aprovechar.
¡Muchas gracias por esta oportunidad tan maravillosa y animo a todos mis compañeros y compañeras a que no se la pierdan!















